México se estanca en la Industria 3.0

México sigue estancado en la Industria 3.0. Trataremos de explicarlo: el concepto de Industria 4.0 lleva al menos una década en la boca de los principales tomadores de decisión en todo el mundo, pero en México sencillamente no lo estamos entendiendo.

México sigue estancado en la Industria 3.0. Trataremos de explicarlo: el concepto de Industria 4.0 lleva al menos una década en la boca de los principales tomadores de decisión en todo el mundo. Empresarios, políticos, académicos y pensadores han abordado con relativa profundidad las implicaciones que tiene la Cuarta Revolución Industrial sobre la vida de las personas y el futuro de las empresas, pero en México sencillamente no lo estamos entendiendo. Eso es lo paradójico: llevamos años hablando de ello, pero en realidad no lo comprendemos.

Está en todos lados

Desde hace una década, más o menos, lo venimos leyendo, escuchando, repitiendo con asiduidad. Industria 4.0, transformación digital, revolución tecnológica, era digital, mundo de los datos, etcétera, son conceptos que ya forman parte de la agenda de los medios de comunicación de negocios y especializados, también son parte de las principales conferencias, cumbres de negocios y exposiciones a escala global.

Y el discurso público intenta demostrar su dominio en el tema, pero la brecha sigue ahí. Al menos eso es lo que sucede en México.

Buena, pero…

¿En qué nos basamos? La reciente Industrial Transformation Hannover Messe es el ejemplo ideal. Este evento, que reunió en León, Guanajuato, a unos 260 expositores de tecnologías de Industria 4.0 de todo el mundo, empresarios de una decena de países y, en total, convocó a unos 18 mil asistentes (en su mayoría estudiantes), mantuvo los temas y el discurso que se ha venido dando al menos en los últimos 3 o 4 años: la promesa de un futuro donde los datos y la transformación digital dominan la agenda de las empresas, nuevas experiencias para los consumidores, el poder de las tecnologías emergentes para transformar los procesos productivos, y otros temas que han sido parte de las agendas público y privada en los últimos años.

La exposición no fue muy distinta. La mayoría de la oferta tecnológica sigue orientado a una alta automatización en planta, como sucede desde hace cuatro o cinco décadas, pero lejos aún de estar integrada totalmente con una conectividad y una plataforma que facilite la generación y explotación de los datos. Puede decirse que era una especie de Industria 3.5.

Echamos de menos los casos de uso e historias de éxito de empresas que han transformado su modelo de negocios a partir de tecnologías emergentes. A final de cuentas, esa es la clave de todo. El ejemplo arrasa. Y también enamora.

La Industria 3.0 domina la agenda en México

A esto nos referíamos en un inicio cuando dijimos que, aunque hablemos todo el tiempo de Industria 4.0, en realidad no la hemos comprendido.

¿Qué necesitamos? Entender el poder que tienen los datos para transformar nuestro negocio. Esa es la clave. Mirar el modelo de negocio de las empresas más innovadoras de nuestra época, las que han obligado a que industrias enteras se transformen, cambiando las reglas del juego y creando nuevos modelos de negocio.

Cómo ser el ente disruptor

¿Te has preguntado si empresa podría ser ese nuevo Uber de su industria? De nuevo: el mundo de los datos es la clave y lo que domina el futuro. Tu estrategia en los próximos años debería estar centrada en generar datos digitales y explotarlos para transformar a tu compañía y crear nuevas relaciones con tus clientes. Rentabilizarlos.

Eso es lo que sucederá, aunque no lo hayamos entendido del todo. Cierto que las empresas que dieron los primeros pasos en este sentido no han pasado de pruebas de concepto o pruebas piloto, pero están en la antesala de escalar sus proyectos y recoger los primeros beneficios. Si en tu industria alguien ha dado estos primeros pasos y tú no, estás en una posición desventajosa hacia el futuro y tu tiempo de reacción será menor.

Al final, la idea es terminar de dar ese salto definitivo, no solo en el discurso, sino sobre todo en la práctica. Solo así podremos avanzar de una vez por todas a la Industria 4.0. La verdadera. La que está más allá del discurso.

También puedes escuchar nuestro podcast El temor en la era de los datos